Muchos siglos antes de Cristo, por estas tierras pasaron hititas, celtas, kurdos, armenios, persas y griegos. Formó parte del Imperio macedonio de Alejandro Magno y posteriormente fue conquistada por el Imperio romano. Tras la división de este, se convirtió en el centro del Imperio bizantino. Durante varios siglos fue también el corazón del Imperio otomano, hasta que finalmente se constituyó en república en el siglo XX.
Puente entre Europa y Asia, Turquía es una de las cunas de la civilización. Un país orgulloso de su extraordinario patrimonio cultural e histórico, que sorprende a quienes lo visitan.
Embajada de España en Turquía
Prof. Aziz Sancar 8, 06680 Çankaya, Ankara
Teléfono: (+90) 312 438 03 92
Emergencia consular (24 horas): (+90) 533 397 69 07
Consulado General de España en Estambul
Karanfil Araligi Sok. N.º 16, 1 Levent, 34330 Besiktas, Estambul
Emergencia consular (24 horas): (+90) 532 547 49 43
Embajada de Turquía en España
Rafael Calvo, 18, 2.º A/B, 28010 Madrid
Teléfono: 91 310 39 04
Consulado General de Turquía en Barcelona
Passeig de Gràcia, 7, 1.º, 08007 Barcelona
Teléfono: 93 317 92 31
Estambul
Ciudad portuaria con una población de aproximadamente 15 millones de habitantes. Antigua Constantinopla, es la ciudad más grande de Turquía y una de las pocas ciudades del mundo que se extiende entre dos continentes: Europa y Asia.
Una de sus particularidades es que muchos de sus habitantes viven en la parte asiática y trabajan en la europea, desplazándose diariamente entre ambas orillas en coche o en barco.
La ciudad cuenta, además, con numerosos lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Santa Sofía
La iglesia de Santa Sofía fue reconstruida por el emperador Justiniano en el siglo VI y fue el centro espiritual del Imperio bizantino durante casi mil años.
Está considerada una obra maestra universal por su técnica constructiva, las dimensiones de su arquitectura y sus magníficos mosaicos dorados. Su superficie original supera los 16.000 m².
A lo largo de su historia sufrió daños provocados por terremotos, el saqueo de sus tesoros durante las Cruzadas y periodos de abandono por falta de recursos. Tras la conquista otomana de Constantinopla, la iglesia fue transformada en mezquita. En 1935 pasó a convertirse en museo y, desde 2020, vuelve a funcionar como mezquita.
Mezquita Azul
La Mezquita Azul, también conocida como Mezquita del Sultán Ahmed, es una obra maestra de armonía, proporción y elegancia.
Su nombre popular procede de la rica decoración interior de azulejos de tonos azules. Construida entre 1609 y 1616 siguiendo el estilo clásico otomano, se encuentra frente a Santa Sofía, en el famoso barrio de Sultanahmet.
Palacio de Topkapi
Topkapi fue el principal palacio de los sultanes otomanos durante varios siglos. Actualmente es un museo en el que los visitantes pueden admirar las extraordinarias riquezas de la corte imperial.
Entre sus tesoros destacan el famoso diamante del Cucharero (Kaşıkçı Elması) y los tronos decorados con piedras preciosas. Sus antiguas cocinas albergan también una importante colección de porcelana china.
El harén era una de las dependencias más importantes del palacio y constituía el espacio privado de la familia del sultán, donde vivían sus esposas, familiares y numerosas mujeres del servicio palaciego.
Torre Gálata
Esta torre de origen genovés fue construida en 1348 y alcanza los 62 metros de altura.
Desde su parte superior se disfruta de unas magníficas vistas del Cuerno de Oro y del casco histórico de Estambul.
Bazar Egipcio o Bazar de las Especias
Es un bazar más pequeño que el Gran Bazar, famoso por ofrecer una amplia variedad de especias procedentes de Estambul y de diferentes regiones de Turquía.
Es el lugar ideal para los amantes de la gastronomía, donde también se pueden encontrar dulces tradicionales, frutos secos, infusiones y otros productos típicos.
Estrecho del Bósforo
No se puede concebir un viaje a Estambul sin realizar un crucero por el Bósforo.
A lo largo de sus orillas se contempla una maravillosa combinación de pasado y presente, sencillez y lujo. Hoteles modernos, pequeños pueblos de pescadores, palacios y fortalezas se suceden a ambos lados del estrecho.
Una de las mejores formas de descubrirlo es a bordo de un barco, navegando entre las orillas europea y asiática y disfrutando de las espectaculares vistas de la ciudad.
Gran Bazar
El Gran Bazar (Kapalıçarşı) de Estambul es uno de los mercados cubiertos más grandes y antiguos del mundo. Cuenta con numerosas calles y miles de tiendas, y es uno de los lugares más visitados de la ciudad.
Es famoso por sus joyerías, cerámicas pintadas a mano, alfombras, especias, antigüedades y artículos de artesanía.
En su interior también se encuentran mezquitas, fuentes, cafés y restaurantes. Pasar una tarde recorriendo sus callejuelas, descansar en alguno de sus cafés o practicar el tradicional arte del regateo son algunas de las mejores formas de disfrutar del ambiente de la antigua Estambul.
Ankara
Es la capital de Turquía desde 1923 y cuenta con una población de aproximadamente 5 millones de habitantes en su área metropolitana.
En esta ciudad se encuentran importantes museos nacionales, embajadas y sedes diplomáticas.
Situada en el interior del país, presenta un clima continental, con veranos calurosos y secos, inviernos fríos y primaveras y otoños en los que se concentran buena parte de las precipitaciones.
Pamukkale
Su nombre significa «castillo de algodón», una denominación que describe perfectamente este extraordinario paisaje natural.
Durante miles de años, las aguas termales ricas en minerales han ido formando terrazas de travertino blanco, pequeñas piscinas naturales y cascadas petrificadas que crean un paisaje único.
La temperatura del agua de sus manantiales suele oscilar entre los 35 y los 50 °C. Desde la Antigüedad, sus aguas han sido conocidas por sus propiedades termales.
Capadocia
El Parque Nacional de Göreme se encuentra en la provincia de Nevşehir, en la región de Anatolia, y es famoso por sus singulares chimeneas de hadas.
Estas formaciones surgieron como consecuencia de antiguas erupciones volcánicas y de la posterior erosión provocada por la lluvia y el viento. Las cenizas volcánicas dieron lugar a una roca relativamente blanda que permitió excavar ciudades subterráneas, viviendas e iglesias en su interior.
Durante los primeros siglos del cristianismo, estas tierras fueron un importante refugio para las comunidades cristianas. En las ciudades subterráneas todavía pueden descubrirse iglesias, viviendas, almacenes de alimentos, establos y originales sistemas de ventilación.
Algunas de estas ciudades alcanzan varios niveles de profundidad y constituyen uno de los conjuntos arqueológicos más sorprendentes de la región.
Éfeso
La antigua ciudad de Éfeso, situada entre Esmirna y Kuşadası, fue uno de los centros urbanos más importantes del mundo antiguo y llegó a convertirse en una de las principales ciudades de la provincia romana de Asia.
Su excepcional estado de conservación permite admirar todavía hoy buena parte de su antiguo esplendor.
Entre sus monumentos más destacados se encuentran el gran teatro, construido en época helenística y ampliado durante el periodo romano, con capacidad para unos 24.000 espectadores, y la Biblioteca de Celso, situada en la calle de Mármol.
También destaca el emplazamiento del antiguo Templo de Artemisa, considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
Esmirna
Esmirna (Izmir) es la tercera ciudad más grande de Turquía y cuenta con uno de los puertos más importantes del país.
Es una ciudad cosmopolita y un animado centro comercial y de negocios. Sus orígenes se remontan a la Antigüedad y fue una importante ciudad jónica durante el primer milenio antes de Cristo. Según la tradición, Homero estuvo vinculado a esta región.
Tras ser destruida por los lidios, fue reconstruida durante la época de Alejandro Magno.
La ciudad se extiende por las colinas que rodean su animado paseo marítimo, repleto de palmeras. En el bazar de Kemeraltı Çarşısı se puede encontrar una enorme variedad de productos y artículos tradicionales.
Kuşadası
Kuşadası es una atractiva localidad costera situada junto a una hermosa bahía.
Cuenta con un importante puerto deportivo y comercial, que ofrece servicios a los propietarios de embarcaciones y recibe numerosos cruceros. En su centro comercial y en las calles del centro se pueden realizar interesantes compras y disfrutar de su animada vida nocturna.
Desde Kuşadası también es posible visitar la isla griega de Samos mediante excursiones en barco.
El paseo marítimo representa la parte más moderna de la localidad. En las laderas de las colinas se encuentran pequeños barrios donde todavía se puede observar la vida cotidiana de sus habitantes: niños jugando al fútbol y personas mayores tomando té frente a sus casas.
Su proximidad a lugares históricos como Éfeso y la Casa de la Virgen María, junto con su puerto, sus playas y su clima soleado, convierten Kuşadası en un atractivo destino vacacional.
Bodrum
Antiguamente conocida como Halicarnaso, la ciudad de Bodrum se encuentra a unos 270 km al sur de Esmirna.
Cuenta con una población de aproximadamente 30.000 habitantes y su economía está vinculada principalmente al turismo, la pesca y las actividades marítimas.
Bodrum es uno de los destinos turísticos más internacionales de Turquía. Aquí se puede disfrutar de excelentes hoteles, recorrer las animadas calles comerciales del centro o relajarse en sus playas.
Su vida nocturna es especialmente animada y se prolonga hasta el amanecer.
Las aguas cristalinas de sus alrededores ofrecen magníficas posibilidades para practicar submarinismo, gracias a sus arrecifes, cuevas y a la gran variedad de fauna marina.
Antalya
La ciudad fue fundada por el rey Átalo II en el siglo II a. C. A lo largo de su historia pasó sucesivamente por manos romanas, bizantinas, selyúcidas y otomanas.
En las estrechas calles del pintoresco casco antiguo, Kaleiçi, todavía es posible encontrar a los habitantes más mayores sentados frente a sus tradicionales casas de madera, disfrutando de un té.
El puerto de Kaleiçi, con sus románticos restaurantes, tiendas de recuerdos y barcos de vivos colores, es uno de los rincones más bellos de Turquía.
Al caer la noche, las murallas iluminadas que rodean el casco antiguo crean una atmósfera muy especial.
Al oeste del centro de la ciudad se encuentra la playa de Konyaaltı, muy popular entre los habitantes de Antalya. En el extremo opuesto está la playa de Lara, donde se puede disfrutar de numerosas actividades acuáticas, como parques acuáticos, paseos en banana, hidropedales y parapente, además de relajarse tomando el sol.
Las principales boutiques internacionales, bancos y joyerías se concentran en las calles Atatürk y Cumhuriyet.
A unos 50 km de Antalya se encuentra la estación de esquí de Saklıkent. Durante los meses de marzo y abril es posible disfrutar de una experiencia muy particular: esquiar por la mañana y bañarse en el mar por la tarde.
Desde Antalya también se pueden organizar excursiones a lugares tan emblemáticos como Pamukkale o Capadocia.
Turquía
Punto de unión entre dos continentes, Europa y Asia. La parte asiática se conoce como Anatolia y la europea como Tracia Oriental. El Bósforo, el mar de Mármara y los Dardanelos separan Anatolia de Tracia Oriental.
Los países vecinos son Bulgaria y Grecia al oeste; Irak y Siria al sur; y Azerbaiyán, Georgia, Armenia, Najicheván e Irán al este.
La superficie del país es de 814.578 km², de los cuales el 97 % se encuentra en la parte asiática. Turquía está rodeada por cuatro mares: el mar Negro al norte, el mar de Mármara al noroeste, el mar Egeo al oeste y el mar Mediterráneo al sur. En total, cuenta con 8.333 kilómetros de litoral.
Es un país montañoso, con la cordillera Póntica junto al mar Negro y los montes Tauro al sur, cerca del Mediterráneo. En la región del Egeo, las montañas se extienden perpendicularmente a la costa. Anatolia Oriental es una región muy montañosa, mientras que en el centro se encuentran las tierras altas de Anatolia Central.
El punto más elevado del país es la cima del Gran Ağrı, al este, con 5.137 metros sobre el nivel del mar.
Los ríos más conocidos son el Éufrates y el Tigris, que nacen en Anatolia Oriental y desembocan en el golfo Pérsico. El más largo es el Kızılırmak, con 1.355 kilómetros, que nace en Anatolia Central y desemboca en el mar Negro.
En todo el país hay aproximadamente 200 lagos naturales, que ocupan una superficie de 9.200 km², incluidos grandes embalses. Los lagos más extensos, el lago Van y el lago Tuz, son de agua salada.
Documentación: DNI o pasaporte, con una validez mínima de 6 meses en la fecha de regreso.
Visado: Los ciudadanos españoles no necesitan visado para viajar a Turquía si la estancia es inferior a 90 días.
Clima: El invierno es suave en las costas del Egeo y del Mediterráneo. Sin embargo, en la meseta central de Anatolia es más riguroso, con temperaturas bajo cero y nieblas frecuentes entre noviembre y febrero. De junio a septiembre, especialmente en la costa mediterránea, las temperaturas son bastante elevadas.
Qué llevar en la maleta: Durante los meses de verano recomendamos llevar ropa ligera y de tejidos naturales. En invierno es necesario llevar ropa de abrigo, ya que tanto los días como las noches pueden ser fríos. El calzado cómodo es imprescindible.
Moneda: La moneda oficial es la lira turca, dividida en 100 kuruş. Se pueden cambiar euros en las numerosas casas de cambio y entidades bancarias que existen en las ciudades. Las tarjetas de crédito y débito se aceptan en la mayoría de los bancos, hoteles y comercios. También es posible retirar dinero en los numerosos cajeros automáticos disponibles.
Diferencia horaria respecto a España: +1 hora en verano y +2 horas en invierno.