En lo más alto de la lista de los destinos más espectaculares e imprescindibles del mundo, Jordania tiene el poder de fascinar a cualquier viajero. Son innumerables los tesoros que esperan ser descubiertos.
Amán, su capital; Jerash; el mar Muerto, conocido por las propiedades terapéuticas de sus aguas; y Petra, la ciudad esculpida en la roca por los nabateos y considerada una de las siete maravillas del mundo, ofrecen una belleza única y una magia difícil de describir.
El desierto de Wadi Rum, otra de las joyas del país, despliega un sinfín de dunas y formaciones rocosas de extraordinaria belleza. Una visita digna de Las mil y una noches.
Embajada de España en Jordania
Zahran Street 28, Jabal Amán. P.O. Box 454, Amán 11118, Jordania
Teléfono: (+962) 6 461 41 66 / 67 / 68 / 69
Emergencia consular (24 horas): (+962) 775 555 105
Embajada de Jordania en España
Paseo del General Martínez Campos, 41, 28010 Madrid
Teléfono: 91 319 11 00
Turismo de Jordania
www.visitjordan.com
Lugares de interés en Jordania
Amán: Ciudad y capital de Jordania, Amán se encuentra en una zona de terreno irregular al noroeste del país. Originalmente construida sobre siete colinas, actualmente se extiende por diecinueve. Cuenta con algunas mezquitas de gran belleza y el Royal Cultural Center.
A pesar de su occidentalización, Amán es una ciudad de contrastes, ya que también conserva vestigios históricos de las edades del Bronce y del Hierro, de los antiguos pueblos árabes, de los griegos y, sobre todo, de quienes dejaron una huella más importante en este rincón de Oriente Medio: los romanos. Entre sus monumentos más destacados se encuentran el Templo de Hércules y el Anfiteatro Romano.
Jerash: Después de Petra, Jerash es, con razón, uno de los destinos preferidos por los turistas que visitan Jordania. Las ruinas de esta antigua ciudad romana están magníficamente conservadas; algunos incluso consideran que se encuentran en mejor estado que muchos de los monumentos de la capital italiana.
Es una excelente excursión de un día desde Amán, situada a unos 50 kilómetros. Recorrer sus puertas monumentales, teatros y calles empedradas, que todavía conservan las huellas de los romanos que habitaron la ciudad hace más de 2.000 años, es como viajar en el tiempo.
Nada más entrar, el visitante se encuentra con el imponente Arco de Adriano, de 13 metros de altura, construido en el año 129 en honor al emperador Adriano. El recorrido continúa por el hipódromo, construido entre los siglos I y III, donde se celebraban competiciones deportivas. Otros lugares destacados de Jerash son la enorme Plaza Oval, adornada con 56 columnas jónicas, y el Teatro Sur. Construido entre los años 81 y 96, destaca por su excelente acústica. Desde sus 32 filas de asientos se disfruta de una vista panorámica de toda la antigua ciudad romana.
Ajlun: Situada a unos 30 kilómetros de Jerash, Ajlun puede incluirse en una excursión de un día junto con la visita a la ciudad romana. Su principal atractivo es el castillo de Qala'at ar-Rabad. Construido entre los años 1184 y 1185 sobre el monte Auf, a 1.252 metros de altitud, fue un punto estratégico de la defensa islámica frente a los ataques de los cruzados.
Castillos del Desierto: En pleno desierto semiárido de Jordania se encuentran las ruinas conocidas como Castillos del Desierto, entre las que destacan Qasr Kharana, Qasr Amra y Qasr al-Hallabat. Construidos entre los siglos VII y XI, algunos se utilizaban como caravasares, otros como lugares de descanso y algunos como fortalezas militares para defender los territorios.
Todavía hoy se conservan varias decenas de estos castillos, en diferentes estados de conservación. Los tres mencionados son algunos de los más representativos, especialmente Qasr Amra, cuyos frescos interiores cubren las paredes y fueron realizados por artistas sirios durante el periodo califal.
Madaba: En Madaba se encuentra el famoso mapa de Jerusalén y Tierra Santa, realizado en mosaico en el siglo VI y considerado el más antiguo de su tipo que se conserva. Está formado por millones de pequeñas piezas de piedra de vivos colores.
Monte Nebo: Es uno de los principales destinos de turismo religioso de Jordania. Situado a unos 9 kilómetros de Madaba, este monte es el lugar desde el que, según la tradición bíblica, Moisés contempló la Tierra Prometida. Cuenta con buenas instalaciones para recibir a los visitantes.
Entre sus atractivos destacan un magnífico mosaico del año 530 con escenas de caza, la iglesia conmemorativa de Moisés y un pequeño museo. Sin embargo, el momento culminante de la visita es el mirador desde el que se contempla el paisaje de la Tierra Prometida: un valle que se extiende hasta el mar Muerto, Jericó, el río Jordán y Jerusalén. Un panel ayuda a identificar los distintos lugares.
Petra: A unos 260 kilómetros de Amán se encuentra el mayor tesoro arqueológico de Jordania: la ciudad de Petra. Envuelta en misterios y leyendas, esta antigua ciudad, cuyo nombre significa «piedra», está excavada en la roca. Su construcción se prolongó durante aproximadamente cuatro siglos.
Petra permaneció abandonada durante cerca de 800 años, hasta que fue redescubierta por el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt. Se cree que, además de ser un importante centro urbano, también tuvo una destacada función religiosa, como lugar de peregrinación. Muchas de sus construcciones se utilizaban como tumbas y templos.
Áqaba: Es uno de los destinos vacacionales más populares de Jordania. A orillas del mar Rojo se encuentran lujosos complejos hoteleros con numerosas opciones de ocio y entretenimiento. Los amantes del buceo también disfrutarán especialmente de esta región, ya que su rica vida marina es uno de sus principales atractivos. En el centro turístico hay una buena oferta de tiendas y restaurantes.
Mar Muerto: Hay quien dice que pasar una semana en el mar Muerto puede rejuvenecer diez años. Lo cierto es que las aguas de este lago, situado en una depresión a más de 400 metros por debajo del nivel del mar, tienen unas características muy especiales. Su elevada concentración de minerales deja la piel especialmente suave después del baño.
Wadi Rum: En el desierto se descubre una de las facetas más exóticas de Jordania. El inmenso Wadi Rum impresiona por sus dunas y sus gigantescas formaciones rocosas. En la región, distintas empresas organizan safaris en todoterreno durante el día y ofrecen, al caer la noche, la posibilidad de dormir en campamentos de tiendas en pleno desierto, bajo un espectacular cielo estrellado.
Diferencia horaria: 2 horas más que en España peninsular durante el horario de invierno y 1 hora más durante el horario de verano.
Visado: Gratuito a la llegada, siempre que se faciliten los datos del pasaporte en el momento de realizar la reserva.
Moneda: Dinar jordano (JOD).
Cambio de divisas: Es fácil encontrar casas de cambio en Amán, especialmente en la zona del centro histórico (Al-Balad). Los euros se pueden cambiar sin dificultad y apenas suele haber diferencias en los tipos de cambio entre los distintos establecimientos.
En el aeropuerto internacional Reina Alia hay dos casas de cambio junto a la zona de control de pasaportes. En el centro de la capital se encuentran los principales bancos, algunos de los cuales ofrecen servicio de cambio de divisas. También es donde se concentra un mayor número de cajeros automáticos para quienes prefieren retirar dinero con tarjeta.
Propinas: Es habitual dejar propina por los servicios recibidos. En los restaurantes suele dejarse alrededor del 10 % del importe de la consumición. En los hoteles, es frecuente dar entre 1 y 3 dinares a los empleados de limpieza y a los botones.
Al realizar la reserva se solicitará una cantidad adicional, que se abonará en destino y que incluye las propinas que se repartirán a lo largo del viaje. De esta manera, el importe se distribuye de forma equitativa y se evita que los viajeros tengan que estar dando propinas continuamente.
Internet: No es difícil encontrar cibercafés en Amán, especialmente en el centro y en las zonas más turísticas, como el barrio de Jebel Amman. La mayoría de los hoteles dispone de centros de negocios, aunque sus precios suelen ser bastante elevados, por lo que es preferible recurrir a ellos únicamente en caso de necesidad.
Seguridad: Los robos en Amán son poco frecuentes. En general, es una ciudad con bajos índices de violencia y donde se puede pasear con tranquilidad, aunque, como en cualquier destino, conviene mantener las precauciones habituales con los objetos personales.
Gastronomía: La hospitalidad jordana, heredada de la cultura beduina, también se refleja en la mesa. Para el viajero, esto suele traducirse en raciones muy generosas, especialmente cuando se tiene la oportunidad de compartir una comida en un hogar local.
La cocina jordana recibe influencias sirias, libanesas y egipcias. Rica en especias y con una larga tradición gastronómica, ofrece platos deliciosos tanto en los puestos callejeros como en los grandes restaurantes.
En el centro de la ciudad se encuentran algunos de los establecimientos más populares y puestos callejeros donde se sirve principalmente falafel, una especie de croqueta frita de garbanzos que también se utiliza como relleno de bocadillos. En barrios como Jebel Amman, Abdoun y Shmeisani, la oferta abarca desde restaurantes tradicionales hasta modernos establecimientos de cocina internacional.
Uno de los formatos más tradicionales para disfrutar de la gastronomía local es el mezze, una selección de pequeños platos que incluye especialidades como hummus, tabulé y baba ghanoush, acompañadas de pan khobz, similar al pan de pita. A continuación, suelen servirse diferentes preparaciones de carne, como brochetas de pollo, kebab —carne de cordero picada y asada a la brasa— y koftas, unas deliciosas albóndigas de cordero.